Tengo cuarenta y ocho años, mis orígenes son humildes, soy una luchadora incansable, madre de cinco hijos y separada de mi pareja desde hace diecisiete años. He realizado estudios de sociología, recursos humanos y marketing. Con dieciocho años fui madre soltera, con diecinueve fundé una ONG dedicada a proteger niñas menores de edad embarazadas, realicé mucha labor de prevención dando conferencias en colegios e institutos de Sudamérica. A los veintisiete años me casé enamorada, mi matrimonio fue una pesadilla, en la que la dependencia emocional me anuló por completo, con treinta y tres me separé. Mi vida ha estado repartida entre Colombia y España.
Me he movido en el mundo de los negocios, cosechando éxitos y fracasos. Hace mucho decidí ser una emprendedora autónoma, para poder tener libertad de horario y dedicar tiempo a mis hijos, también porque me gusta crear, liderar y afrontar retos con ilusión y pasión.
Para mí siempre lo más importante es lo humano antes que el dinero y lo material, pensamiento que es muy mal aliado para el éxito en los negocios. Mis ambiciones han sido más personales que económicas, pero sacar cinco hijos adelante con esta ideología no ha sido nada fácil. Mis grandes pasiones después de mis hijos son los libros, (leo desde los diez años) la música, el arte, la naturaleza, sin desdeñar el turismo cultural y la buena gastronomía.
Soy una más de los muy afectados por la crisis económica en España.
Actualmente tengo problemas de salud serios que me han obligado a estar en casa algunos meses, pero todo en la vida tiene algo positivo y como todas las dificultades entrañan oportunidades, he decidido potenciar mi afición por escribir ahora que tengo tiempo y así echar mis sueños a volar, tal como hacía años atrás. No soy profesional en escribir y carezco de técnicas literarias, pero os aseguro que lo que escribo me sale del alma porque lo he vivido y lo sigo viviendo día a día.
Mis peores defectos: desordenada, despistada, desapegada de casi todo y cada vez menos social de lo que quizás debería.
La filosofía de vida que intento llevar es: No decir lo que pienso y siento, o no decir nada, intentar hacer el bien siempre que puedo, ser un espíritu libre, intentar al máximo gobernar mis miedos y mis emociones, vivir intensamente el presente y dejar vivir a los demás su propia vida con profundo respeto, intento en la medida de lo posible, que nadie ni nada me haga sufrir. Soy sincera y honesta en los afectos, me alejo siempre que puedo de las personas hipócritas, ruidosas y negativas. No soporto la falsa moral de nuestra sociedad sobre todo en cuanto a sexo, religión y política se refiere. Me desborda la falta de humanidad, el egoísmo y la indiferencia ante el dolor ajeno.
Inicié una búsqueda
espiritual con 19 años, búsqueda en la que aún continuo, he recorrido
muchos senderos religiosos y filosóficos, he aprendido mucho y me
queda todo por aprender.
En este momento me considero libre pensadora, digamos que me identifico con muchas ideologías, pero no estoy alineada con ninguna, hago mi propio camino interior, que nada fácil es. Estoy siempre abierta a todo lo que sea aprender para ser mejor persona cada día y vivir en libertad, armonía y amor.
Soy muy escéptica, cuestiono todo y solo creo en los maestros e iluminados que predican en silencio con su ejemplo. Hace muchos años, decidí desmarcarme de ideologías ajenas y buscar en mi interior, con intuición, mi propia filosofía de vida. No obstante siempre estoy abierta a aprender de todos. Estoy convencida de que Dios y el amor son una misma y única fuente de vibración e inspiración, hacia la cual, la humanidad se siente atraída irremediablemente. En este momento me considero libre pensadora, digamos que me identifico con muchas ideologías, pero no estoy alineada con ninguna, hago mi propio camino interior, que nada fácil es. Estoy siempre abierta a todo lo que sea aprender para ser mejor persona cada día y vivir en libertad, armonía y amor.
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